
Ciencia ficción aparte, el diseño es muy curioso, digno de competir con otros teléfonos conceptuales, como el Radia Cell o el CUin5. Como ves en las fotos, más que un móvil parece una obra de papiroflexia, con tres posiciones distintas: cerrado, abierto y “modo oloroso”. En este último, el teléfono adquiere la forma de una especie de cucurucho, y sólo tendríamos que acercar la nariz para “oler” los mensajes.
También tendría dos pantallas de visualización y otra táctil donde se incluiría el teclado numérico, además de una cámara para videollamadas y altavoces con estéreo. Si algún día llega a fabricarse, podríamos enviar a nuestros contactos el olor a azahar de las calles del centro de Sevilla, por ejemplo.
Fuente: Tu experto




August 6th, 2007 at 6:00 pm
seria bueno enviar a nuestros contactos el olor a habichuelas viejas de una letrinita… ta pasao’ este movil